La palabra renovación significa restaurar, remozar, modernizar; implica cambiar algo viejo o sin validez por otra nueva. También Hacer que algo recupere la fuerza o la energía.

El refrán popular: “Renovarse o morir” tiene su significado: Esta paremia señala la saludable necesidad de realizar cambios, por lo general radicales, en el comportamiento, la imagen de uno, en el trabajo, en definitiva en el contexto profesional o personal.

Seguramente este sabio refrán parte de una realidad y es que diariamente estamos produciendo millones de nuevas células que reemplazan a las más viejas. Aunque la gente piense que su cuerpo es una estructura estática que envejece, el organismo está en estado de renovación permanente: a medida que se descartan células viejas, se generan otras nuevas para reemplazarlas. Hasta los huesos se renuevan constantemente: todo el esqueleto humano se reemplaza cada diez años en los adultos. Recientes estudios demuestran que incluso hasta las células cerebrales -consideradas hasta hace poco, elementos perpetuos del organismo- se renuevan periódicamente.

renovarse

Renovación de la memoria celular

No solamente la mente tiene memoria, cada una de nuestras células tiene memoria, si esta memoria es positiva, nuestras células están sanas, si nuestras células están sanas, tanto nuestra salud física como mental es sana, nuestra energía es positiva y atraemos a personas sanas, si nuestra memoria es negativa, nuestras células no lo están, nos sentimos mal físicamente, emocionalmente, la energía que desprendemos es negativa y las personas que atraemos están como nosotros.

Poco a poco, llegaremos a unir cuerpo y mente, de manera que el cuerpo sea el vehículo de la mente para cubrir las necesidades, y la mente el vehículo para viajar al interior del cuerpo. El objetivo final es vivir la vida en constante cambio y transformación con plenitud, para que por fin dejemos de crear memorias negativas, renovamos las antiguas negatividades y entramos en la relajación, y de ahí, seguimos con la meditación.

foco

Cambio generacional

Pocas veces en la historia de la Humanidad parecen haber coincidido y acumularse tantos y tan variados cambios en la vida de millones de personas como en estos tiempos, en los que las nuevas tecnologías y tendencias sociales están modificando drásticamente las formas de vivir, trabajar, comerciar, comunicarse y relacionarse.

Las actuales “nuevas generaciones” son más intuitivas, más audaces, más “lanzadas” y menos miedosas a la hora de desenvolverse y hacer diversas tareas.

Aún recuerdo cuando los de “mi generación” experimentábamos el inicio de la informática, cuando el lenguaje con la computadora (hoy ordenador o PC) era toda una odisea ya que había que aprender de memoria un lenguaje en una única lengua, el Inglés. Eran tiempos del MS2, luego apareció Mac, con su revolucionario sistema de pequeñas imágenes que sustituían a los anteriores comandos de palabras, le siguió Windows y todo cambió, se expandió la informática con la llegada de Internet y del www, es decir con la comunicación entre diversos ordenadores a través de lo que se llamaba Internet.

Nuestra generación creció con miedos a la hora de interactuar con el ordenador, ya que si te equivocabas de teclas, no solo perdías el documento o trabajo de muchas horas, sino que además podías cargarte algo del ordenador que te estropeaba el funcionamiento futuro…era muy frecuente “meter la pata”.

La nueva generación, de hoy, que han crecido con teclados, juegos en consolas, videojuegos, móviles, etc. son por propia experiencia más intuitivos y aprenden sin ningún miedo a trabajar con nuevos programas y herramientas nuevas sin necesidad de utilizar tutoriales. Nuestra generación (anterior), aún utilizando tutoriales, somos reticentes a la hora de enfrentarnos a nuevos programas.

renuevate-Renovacion

Cambia!!… todo cambia…

Los cambios, no sólo son necesarios sino beneficiosos para el crecimiento personal. Los cambios nos brindan una nueva oportunidad de mejorar nuestras posibilidades, recursos, superación, expectativas y aprender más sobre nosotros.

Al igual que en los cambios generacionales, seguimos teniendo miedos a los cambios ya que nos suponen incertidumbre, por falta de seguridad, generando inestabilidad, por ello preferimos quedarnos como estamos y siguiendo el dicho: “Mejor lo malo conocido que lo bueno por conocer”… Personas que viven los cambios como una amenaza, más que como un reto, tanto si son positivos como negativos.

La actual lista de realidades cambiantes parece interminable: revolución tecnológica, redes sociales, vida “online”, comunicaciones instantáneas y globales, crisis laborales… etc.

Si pensamos reflexivamente en las cosas que afrontamos todos los días, y tomamos conciencia de cómo las vamos integrando en nuestra vida, ya no tendremos tanto miedo a lo que vaya a ocurrir en el futuro, porque nos sabemos capaces de afrontarlo.

No sé cuanto de lo “nuevo” será bueno. Ni siquiera lo puedo imaginar. De lo que sí estoy seguro es que de la única manera que podremos saberlo es desafiando aquello que nos sustenta y tolerando aquello que nos supera: las ideas y creencias.