Se dice: “Eres lo que piensas”, es verdad ya que la calidad de nuestros pensamientos tarde o temprano se hace visible mediante nuestras palabras, nuestras expresiones y nuestro comportamiento. La semilla de nuestras palabras y acciones es el pensamiento.

Si nuestros pensamientos son la raíz de las acciones y de la actitud, debemos de cambiar estas raíces para que nuestras acciones y comportamientos se hagan más positivos. Debemos aprender el arte de pensar en positivo.

¿Qué pensamientos ocupan nuestra mente?

Los cuatro tipos de pensamientos son:

1.   Pensamientos necesarios o mundanos.

2.   Pensamientos inútiles y/o innecesarios.

3.   Pensamientos negativos y/o destructivos

4.   Pensamientos positivos y/o sutiles.

Necesarios

1. Pensamientos necesarios son todos aquellos que se refieren a nuestras rutinas diarias, como: “qué ropa me pongo, que vamos a comer, las actividades del día, etc.” Pensamientos que tratan con la vida diaria.

2. Pensamientos inútiles son los que no tienen utilidad especifica ni constructiva ni particularmente negativa. Se refiere a cosas del pasado, como “si hubiese hecho esto o lo otro…, si no le hubiese dicho…, si no hubiera ido…, etc.” Demasiados pensamientos de arrepentimiento sobre algo que ya no podemos cambiar.

Los pensamiento inútiles también tratan sobre el futuro, como “¿qué va pasar si…?, ¿cómo me va a ir en…?, ¿seré capaz de hacer…?, ¿qué haré si…?, etc.” Muchos de nuestros pensamientos están en esta categoría de pensamientos innecesarios, que nos desgastan y generan insatisfacción interior.

Negativos

3. Los pensamientos negativos son los más dañinos, especialmente a nosotros mismo. Aparte del impacto que puedan causar a los demás, estos pensamientos negativos nos causan una gran pérdida de nuestra paz y fuerza interior. Los pensamientos negativos están basados en la ira, el ego, el apego, la avaricia y la lujuria. Expectativas insatisfechas, desacuerdos, celos, etc. Que nos generan miedo y su caldo de cultivo es la pereza. Si nuestros pensamientos están basados en estas debilidades es como si estuviésemos envenenando nuestra propia mente, nuestro cuerpo y también la atmósfera de nuestro alrededor.

4. Los pensamientos positivos son los únicos que nos permiten acumular fuerza interior y nos capacitan a ser constructivos. Son los que siempre nos aportarán beneficio en y para todas las situaciones. Pensar positivamente significa ver los problemas y reconocer su realidad, pero al mismo tiempo ser capaces de encontrar soluciones a ese problema; y si no está a nuestro alcance una solución, simplemente aceptarlo.

Si nuestros pensamientos son positivos nuestra actitud también será positiva y esa es la mayor protección de la negatividad en nosotros y a nuestro alrededor.

Una persona que piensa positivamente será consciente de las debilidades de los demás pero aún así dirigirá su atención hacia las buenas tendencias de los demás. Los pensamientos positivos nos dan el sentimiento de contentamiento interior y gracias a eso nuestras expectativas hacia los demás disminuyen cada vez más; dejamos de pedirles amor, respeto, reconocimiento, etc. Y hacemos que la relación sea más ligera, creando relaciones duraderas y armoniosas.

Pensamiento inutil

¿Estamos cultivando más pensamientos inútiles?

Los pensamiento negativos y positivos no suelen ser los que más ocupa nuestra mente. Los necesarios ocupan el espacio de las actividades de nuestra vida cotidiana y lamentablemente los que más ocupan espacio y nos desgastan más son los inútiles y los innecesarios.

Una persona que tiene muchos pensamientos inútiles a menudo se encontrará muy cansada, ya que está gastando su energía en crear miles de pensamientos sin sentido.

Muchos de nuestros pensamientos están en esta categoría de pensamientos inútiles (la ciencia dice que diariamente creamos entre 40.000 y 50.000 pensamientos) y aunque no son negativos, sí nos están vaciando de nuestra fuerza interior y nos crean sentimientos de derrota, de pesar y de insatisfacción interior.

Nuestra habilidad de concentración también se debilita mediante los pensamientos inútiles; y por eso si tenemos muchos de estos pensamientos utilizaremos mucha más energía y tiempo para llevar a cabo una tarea.

Disipa tus dudas para poder crear pensamientos armoniosos con la mente y evita divagar entre el pasado que te crea angustia o malestar y el futuro incierto que te genera preocupación

duda

Beneficios de generar pensamientos positivos

Creando pensamientos positivos nuestro cuerpo experimenta gran beneficio, ya que cuando nuestra mente está en equilibrio y en armonía somos menos sensibles a las diferentes enfermedades. Todos conocemos las enfermedades psicosomáticas y vemos como la ciencia está descubriendo cada vez más la profunda interacción y conexión entre espíritu y cuerpo.

Para las personas con una actitud positiva, todos los obstáculos serán simplemente una oportunidad para mejorar aún más, no para reaccionar con negatividad.

Una actitud positiva nunca permite la falta de esperanza o que la confusión y el miedo entre en la mente y por eso nos ayuda a mantener nuestra dignidad y nuestro respeto con valentía y autoconfianza.

Nuestros pensamientos, sean positivos o negativos, crean nuestra conciencia y nuestra actitud hacia los demás o sobre las situaciones.

Cuando formas un pensamiento positivo en tu interior acorde con el Espíritu, formas un prototipo espiritual que te conecta con tus cualidades innatas: Paz, pureza, felicidad, amor y sabiduría.

Ejercicio de silencio

Elige un lugar donde puedas hacer un ejercicio de silencio y puedas hacer una meditación. Crea en tu mente el pensamiento más positivo: Experimentarse uno mismo como un Ser de Paz. La Paz se considera como el poder original del ser humano.

Hazte el buen habito de meditar.

Carga positiva

 

¿Cómo le expliqué a mi hijo todo esto?

Además de decirle todo esto con palabras sencillas, le hice una explicación con el símil de un teléfono móvil:

“Esto es como un móvil con su batería, tienes llamadas importantes o de trabajo que tienes que realizar en el día, hacer algún entretenimiento o juego que te distraiga, etc. que te pueden consumir un 15% de la batería, esto vendría a ser como los “pensamientos necesarios”. También utilizas el móvil para chatear, cotillear, criticar o juzgar a alguien sobre lo que hizo o dejo de hacer, ver fotografías o vídeos agresivos, etc. que te consumen un 10% y estos vendrían a ser como los “pensamientos negativos”. Utilizas el móvil para saludar, felicitar, animar o para tener un acercamiento cariñoso hacia tu familia o amigos; compartes frases de superación, motivación y de amor, esto sería como los “pensamientos positivos” y digamos que también te ocupan un 10% de memoria de la batería. Resulta que el 65% restante de la batería del teléfono la ocupas en navegar de un sito a otro, mirar todos los comentarios de tus WhatsAap, juegos de “desperdicio de tiempo”, revisar una y otra vez mensajes de redes sociales, lo dejar encendido, sin ponerle ahorro de energía, etc. Consigues que la batería del teléfono se agote, sin poder utilizar el móvil para asuntos importantes… y has desperdiciado un tiempo valioso.

Sabes como recupera su carga ese móvil?, poniéndolo a cargar, lo recargas hasta el 60% que en el ejemplo, equivaldría a dormir las horas necesarias. Para poder cargar la batería al 100% necesitarías además generar en tu mente pensamientos positivos, con lo cual la carga es completa y tu satisfacción plena.

 

Tenemos que ser conscientes de que donde quiera que se dirijan nuestros pensamientos es ahí donde irá también nuestra energía.