Fuiste creado de una Fuente pacífica y alegre. Cuando te encuentras en ese estado de alegría desbordante, estás en paz con todo. Esa era la intención de que vinieras aquí y con lo que estás decidido a coincidir en tus pensamientos, sentimientos y actos. En un estado de alegría, te sientes satisfecho e inspirado en todas las facetas de la vida.

Librarte de la ansiedad y el estrés es un camino para regocijarte con el campo de la intención. Los momentos de tu vida que pasas feliz y alegre y permitiéndote estar plenamente vivo y con un propósito son los momentos en los que estás alineado con la mente universal de la intención.

 

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No tiene nada de natural llevar una vida de estrés y ansiedad, con sentimientos de desesperación y depresión y necesidad de tomar pastillas para tranquilizarte. Los pensamientos inquietos que provocan hipertensión, nerviosismo, sensación persistente de malestar, imposibilidad de dormir o relajarse y frecuentes muestras de desagrado o indignación perturban tu estado natural. Aunque no lo creas, tienes poder para crear la vida tranquila y libre de estrés que deseas. Puedes utilizar ese poder para atraer frustración o alegría, angustia o paz.

Cuando estás en armonía con la energía de la intención puedes tener acceso a la Fuente de todo para hacer realidad tu intención de llevar una vida tranquila y sin tensiones.

De modo que si es natural tener sensaciones de bienestar, ¿por qué experimentamos tanto malestar y tanta tensión? La respuesta a esta pregunta te dará la clave para llegar a la vida de paz que deseas.

 

“Mientras creamos en lo más profundo que nuestra capacidad es limitada y nos sintamos angustiados y desgraciados, nos faltará la fe. Quien realmente confía en Dios no tiene derecho a angustiarse por nada”. 

Paramahansa Yogananda

 Contento

Ten presente las tres palabras mágicas

Tres palabras mágicas: quiero sentirme bien. Tus emociones son un sistema que te sirve de información y guía para saber si estás oponiendo resistencia a tus emociones. Si te sientes mal sabrás que no estás conectado a la fuerza de la intención. Tu intención consiste en estar tranquilo y libre de estrés.

Cuando te sientes bien, estás conectado con tus intenciones, sin que te importe lo que te rodea o lo que los demás esperan que sientas. Si la economía sigue hundiéndose, tienes la opción de sentirte bien. Ante cualquier desastre, puedes seguir sintiéndote bien. Sentirte bien no índica que seas insensible, indiferente o cruel; es una decisión que tú tomas. Dilo en voz alta: «¡Quiero sentirme bien!», y después transfórmalo en

 

«Tengo la intención de sentirme bien»