Si te preguntas ¿qué tengo que hacer para conseguir lo que deseo?, la respuesta inicial sería, reformúlate esta pregunta de esta forma: ¿Qué tengo que hacer para conseguir lo que tengo intención de crear?. De esta forma vas a conseguir crear la armonía e igualdad con la fuerza de la intención, llegando a trascender la mente orientada con el ego, y formarás parte de la mente universal que todo lo crea.

Renuncia al ego y empezarás a ver inmediatamente que la fuerza de la intención trabajará contigo, para ti y por mediación de ti, de múltiples maneras.

A través de estas siete caras de la intención, empezaras a descubrir y acceder a conocer silenciosamente a la intención.

creatividad

1. Sé creativo. El hecho de estar aquí físicamente, cuando antes fuimos un embrión, antes una semilla y antes de eso una energía pura; pudiendo respirar, tener los sentidos, una inteligencia que nos permite experimentar la vida y en un medio donde todo es expresión sublime de creatividad; nos demuestra que la fuerza de la intención tiene que ser creativa.  Confía en tu propósito, dale forma a tus intenciones personales, y ten una actitud de firme determinación en tus actividades y pensamientos cotidianos.

La mejor manera de empezar a darles forma es ponerlas por escrito. Escríbelas y tenlas presente en un diario o colócalas en un lugar visible. Recuérdalas en alguna meditación.

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2. Sé bondadoso. Decidir ser bondadoso es decidir activar en tu vida la fuerza de la intención. Haz un esfuerzo por vivir con bondad y alegría, esto posibilita la manifestación de tus deseos. Recibimos cuando damos. Mediante actos de bondad hacia los demás se fortalece nuestro sistema inmunológico e incluso aumentan los niveles de serotonina.

– Ten primero bondad contigo mismo y piensa en ti mismo de la siguiente manera: eres una parte de la inteligencia universal, un trozo de Dios. Sé bueno con Dios e inherentemente serás bueno contigo mismo. Trátate con bondad en todas tus actividades cotidianas; comer, trabajar, jugar y ama todo en tu vida.

– Luego ten bondad con los demás. Cuando eres bondadoso con los demás recibes bondad a cambio. El mejor ejemplo son los bebés, que dan amor y reciben amor hasta de las personas más hostiles. Ten especial atención de bondad con personas, con alguna minusvalía, vulnerables, con problemas mentales e indefensas; ya que ellas también tienen un propósito divino y forman parte de la perfección de Dios. Las personas que son incapaces de cuidar de sí mismas quizá hayan venido aquí para enseñarnos algo sobre la perfección de la intención.

– Por último ten bondad con la vida entera. Práctica la bondad con todos los animales, con las plantas, los bosques, las playas, desiertos y todo lo creado por el Supremo. Es tu entorno y tienes una convivencia con la madre Tierra, agradece el sol que te calienta, el aire que respiras, la lluvia que da vida y limpia nuestra atmósfera…

Si dices en tu corazón con voz bondadosa: <<¿En qué puedo servirte?>>, el universo responderá: <<¿En qué puedo servirte yo?>>>, es energía atrayente.

amor

3. Sé amor. La energía más poderosa y más grande del universo es el amor. Si Dios es amor puro, y venimos de Él, por consiguiente somos esencia de amor. Como dijo Ralph W. Emerson: “El amor es la palabra más elevada y sinónimo de Dios”.

El campo energético de la intención es puro amor que desemboca en un entorno vigorizante de absoluta cooperación. El amor vence al odio, la ira, el miedo, los prejuicios y cualquier sentimiento negativo. Si no haces lo que amas ni amas lo que haces, tu fuerza de intención se debilita y atraes a tu vida más insatisfacción, por tanto en tu vida aparecerán más elementos que no amas.

El amor es cooperación, no competición. El mejor y mayor ejemplo nos lo brinda la naturaleza, ninguna especie compite con otra, tan solo cada una de ellas en su propia “familia”, forma una unión, y estas a su vez brindan a otras generosamente su “vida” para la existencia y sustento de otras especies… es la conjunción perfecta de cooperación con amor.

El amor es la fuerza tras la voluntad de Dios. Es la esencia de la intención, creando nuevas formas, cambiando la materia, vivificando todas las cosas y manteniendo unido el cosmos más allá del tiempo y del espacio. Está en cada uno de nosotros. Eso es lo que es Dios.

Elimina todos los pensamientos sin amor y ejerce bondad en pensamientos, palabras y actos. Cultiva el amor en tu familia, familiares, amigos, y esta energía se seguirá extendiendo a tu comunidad, ciudad, nación y el mundo entero. En especial extiende tu amor a quienes te hayan perjudicado o te hayan causado sufrimiento, son ellas quienes más necesitan de amor, y cuanto más les extiendas más te aproximarás al amor y florece tu manifestación divina.

belleza

4. Sé Belleza. Conforme te vas despertando y acercando a tu naturaleza divina, empezarás a apreciar la belleza en todo cuanto veas, toques, sientas, experimentes y todo cuanto te rodea, sintonizas con la fuerza de la creadora de la intención que existe en el interior de todo el mundo natural, incluido nosotros.

Tenemos que saber silenciosamente, que la verdad y la belleza son una y la misma cosa. Los pensamientos bellos construyen un alma bella. La verdad como belleza te lleva a ideas creativas para ejercitar la voluntad, la imaginación y la intuición. Al buscar la belleza en las peores circunstancias posibles con un propósito individual nos conectamos con la fuerza de la intención. Y funciona. La cara de la belleza está siempre presente, incluso donde los demás no vean belleza.

Me conmueve la respuesta de la madre Teresa de Calcuta cuando le preguntaron sobre esta cualidad: <<¿Qué hace todos los días en las calles de Calcuta para cumplir su misión?>>. Ella respondió: <<Todos los días veo a Jesucristo con todos sus angustiosos disfraces>>.

expansivo

5. Sé expansivo. Esta quinta cara de la intención adquiere la forma de lo que la expresa. Porque si su fuerza, que no deja de expandirse, no se gustara a sí misma o si se sintiera desconectada, simplemente podría contraerse o autodestruirse. Pero no funciona así.

Al establecer tu relación personal con esta cara de la intención expandes tu vida por mediación de la fuerza de la intención, que era, es y será un elemento de esta intención creadora. La fuerza de la intención es la que te permite expandir y aumentar todos los aspectos de tu vida, sin excepciones.

La fuerza universal de la que todo emerge, que tuvo la intención de crear la vida y el ser, crece y se expande continuamente. Al encontrarte en un estado en continua expansión y crecer intelectual, emocional y espiritualmente, te identificas con la mente universal.

abundancia

6. Sé abundante. El universo no puede ser mezquino, no puede tener carencias. No contiene sino abundancia ilimitada. Fuimos creados con este prodigioso don, por ello es parte de nuestra vida, como el aire, el sol, el agua y la atmósfera con una abundancia ilimitada.

Los científicos, constantemente van cambiando, de creencias limitadas hacia el exterior, como el cosmos, con cada vez nuevos descubrimientos de galaxias y otras dimensiones… como también cambian sus conceptos hacia lo interno, como los elementos que conforman la materia. Lo que significa que no existen límites para lo material y lo energético, ya que emanamos de la abundancia ilimitada de la intención creadora.

Si la cara de la fuerza de la intención es una abundancia ilimitada, sabemos que lo mismo ocurre con nuestro potencial para manifestar atraer cualquier cosa a nuestra vida. Reflexionemos: ¿Dónde empieza y donde termina tu mente? ¿Cuáles son sus límites?, Donde empiezan y dónde terminan nuestros pensamientos?, ¿qué forma tienen?… todas las respuestas están contenidas en dos palabras: abundancia ilimitada y Tú fuiste creado por esa ilimitada abundancia.

Ábrete a la expresión de la cara de la abundancia ilimitada y así contribuirás a crear tu vida como te gustaría que fuera. Nos convertimos en lo que pensamos. El espíritu universal siempre colaborará contigo para atraer a la vida tus pensamientos de abundancia, pensando de un modo ilimitado, y viviendo con una gratitud permanente por gozar de esa abundancia ilimitada.

receptivo

7. Sé receptivo. La intención no puede responderte si tú no logras reconocerla. Si crees que la casualidad o la coincidencia rigen tu vida, la mente universal de la intención no te parecerá sino una confluencia de fuerzas carentes de orden y poder. No ser receptivo es negarte a ti mismo el acceso a la fuerza de la intención.

No solo debes ser receptivo a la orientación que se te ofrece para manifestar tus intenciones humanas, tienes que producir en tu interior una inteligencia que iguale en afinidad a la mente universal y también ser receptivo a devolver esa energía al mundo.

Al ser receptivo, estás en armonía con la fuerza de la intención. Verás que en tu vida aparecen como por arte de magia las personas adecuadas, el momento oportuno, las curaciones de tu cuerpo, permitiendo que todo adquiera forma y potencial ilimitado incorporándose a tu vida a cuanto se ha manifestado incluso antes de que se expresaran tus deseos.

Conéctate a la fuerza que te creó, ten la firme certeza de que tú eres esa fuerza, comulga íntimamente con esa fuerza y medita para que se produzca ese crecimiento de la conciencia. Te sentirás plenamente realizado.

paloma corazon

 

Bibliografía recomendada:

El Poder de la Intención de Wayne Dyer:

Aprenda A Co-Crear su Mundo A su Manera

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