Tengamos muy presente la Ley del karma, con nuestras acciones, actitudes y comportamientos transmitimos e irradiamos energía. Con cada acción sembramos. Tenemos plena libertad para elegir lo que queremos sembrar, transmitir o irradiar. Pero lo que recibimos de vuelta está relacionado y ligado a nuestra siembra. Pero una vez hemos sembrado naranjos, recibiremos naranjas, no peras. Según lo que siembres, así cosecharás, nos dice la Biblia.

En términos de la física, la Ley de la relatividad de Newton nos recuerda que cada acción tiene una reacción igual y opuesta. A nivel de la energía humana, se aplica la Ley del karma. Todas nuestras acciones traen como consecuencia una reacción. Nuestros pensamientos afectan la materia, a otras personas y a uno mismo. Los pensamientos también afectan el entorno.

imagenes-con-frases-sobre-el-karma

Cuando te veas involucrado en un tren de pensamientos negativos que te lleva en espiral hacia abajo, recuerda que puedes hablarte a ti mismo y sacarte de ahí.Si decides realizar una acción motivada por la ira, los celos, el rencor, el odio o el resentimiento, recuerda que eso es lo que retornara a ti.

Si haces algo amable a tu enemigo, ayudarás a disolver la situación entre tú y ellos. Si mantienes una postura agresiva hacia el otro, alimentarás la situación e intensificarás el conflicto. Si te niegas a mantener una postura agresiva hacia el otro, él o ella no podrán mantenerla hacia ti. Se requieren dos para crear y mantener un conflicto.

Según la calidad de tu acción, así será el retorno. Si haces algo con la intención de beneficiar a alguien pero no da resultado, tú no recibirás un retorno negativo, ya que tu intención fue buena. Sin embargo, si realizaste una acción con la intención de herir a alguien, de “hacérselas pagar”, y de alguna forma esa acción no hirió al otro de la forma que pretendías, aun así tú obtendrías el retorno de la vibración y energía que has lanzado al Universo.

Captura de pantalla 2015-04-01 a las 21.24.57

 

¿Cómo podremos saldar nuestra deuda kármica negativa?

En nuestro destino está el tener que “pagar” por o, en otras palabras, el tener que cosechar lo que hemos sembrado o hemos lanzado al Universo, por nuestras acciones, actitudes e intenciones. A eso se llama saldar el karma. Es decir,aclarar las cuentas para limpiar el alma de las marcas que han dejado en ella sus acciones turbias. También recogemos los frutos de las buenas semillas que hemos plantado.

Para purificarnos de la negatividad acumulada podemos confesarnos y pedir perdón, desde un entendimiento y disposición a cambiar. Realizar acciones sin finalidad de lucro, altruistas, sin ambición de poder ni fama, para ayudar al prójimo desde la solidaridad, la compasión y el amor.

ecokarma

 

Para liberarse de los efectos del karma negativo, es necesario vivir de acuerdo a los principios éticos y morales más elevados como son, por ejemplo la no-violencia, la pureza en pensamiento, palabra y acción. Seguir un código de conducta espiritual y ético tiene el objetivo de liberarse de la lujuria, el ego, la ira, la avaricia y el apego, logrando realizar acciones positivas.

Comprender las leyes naturales del karma requiere de un estudio en profundidad. Pero debemos tener presente la importancia de afrontar las cuentas del karma con humildad, responsabilidad y con la voluntad de concluir esa cuenta. Si lo haces por orgullo, no solo sigue la cuenta en pie, sino que puede incrementar y generar mayor malestar o sufrimiento.

 

libertad

 

Aprender a aceptar, afrontar y saldar nuestras cuentas es un pasaporte hacia la libertad, la sabiduría y la verdadera felicidad. Cuanto más se descarga uno de la negatividad, más ligero se vuelve, y más fácil le es conectar con Dios.